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València, 17 de julio de 2026. El subdirector del Instituto Universitario Valenciano de Investigación en Inteligencia Artificial (VRAIN) de la Universitat Politècnica de València (UPV), José María Sempere, ha participado como experto en inteligencia artificial en el informe impulsado por la Fundación Instituto Roche, “El Espacio Europeo de Datos y Salud y su implementación en España”.
En este estudio participan los también expertos de la Comunitat Valenciana pertenecientes al ámbito clínico y tecnológico; el subdirector de Sistemas de Información del Hospital Universitario y Politécnico La Fe, Cayetano M. Hernández Marín, y el director del programa EUCAIM, Luis Martí-Bonmatí.
Este documento, que fue presentado recientemente en una jornada en Madrid, tiene como objetivo contribuir a la implementación del Espacio Europeo de Datos en Salud (EEDS) en España como una herramienta clave para la medicina del futuro y una palanca para la innovación y el desarrollo económico. Para ello se han identificado retos y formulado recomendaciones dirigidas a informar y apoyar a las administraciones, profesionales y, en general a todos los interesados, incluidos los ciudadanos, en la comprensión de este nuevo marco y el avance coordinado de cara a su implementación.
Control de los ciudadanos sobre su salud
El EEDS es una iniciativa de la Unión Europea diseñada para crear un mercado único de datos sanitarios. Regulado por el Reglamento (UE) 2025/327, y en vigor desde el mes de marzo de 2025, que mejorará el control de los ciudadanos sobre su salud, facilitará la labor de los profesionales en la atención sanitaria transfronteriza y abrirá nuevas vías para la innovación e investigación.
Para que el EEDS cumpla su propósito de facilitar el uso de datos tanto para una asistencia sanitaria transfronteriza de calidad (uso primario), como para avanzar en la investigación y la innovación (uso secundario de datos), es imprescindible contar con un ecosistema digital maduro.
España con una posición favorable
El informe destaca cómo España parte de una posición favorable para abordar su implementación, especialmente en el ámbito del uso primario y los sistemas de historia clínica electrónica, gracias al elevado grado de digitalización del Sistema Nacional de Salud, la existencia de infraestructuras consolidadas como la Historia Clínica Digital y la receta electrónica interoperable. Así como un marco jurídico sólido en materia de protección de datos y derechos de los pacientes. No obstante, se deberán afrontar algunos retos para asegurar una implementación efectiva de los nuevos derechos de las personas físicas y que todos los agentes de salud adopten el reglamento desde el punto de vista técnico y organizativo.
Sin embargo, desde la perspectiva del uso secundario la realidad es diferente. Aunque existe un esfuerzo general por parte de los Ministerios de Sanidad y Transformación Digital y de la Función Pública, materializado a través de la puesta en marcha del Espacio Nacional de Datos de Salud, que ha impulsado el desarrollo de numerosas iniciativas en el ámbito de la creación de espacios de datos de salud y pilotaje de casos de uso, el avance es muy heterogéneo entre las distintas comunidades autónomas e instituciones sanitarias. Y su implementación requiere de un compromiso y colaboración de todas las partes implicadas para abordar la complejidad que plantea.
Comunitat, agente clave para la adopción real
En la Comunitat Valenciana, y gracias a la solidez de sus infraestructuras de información, su liderazgo en consorcios europeos de investigación y una decidida apuesta por la gobernanza de la Inteligencia Artificial (IA), la autonomía se posiciona como un agente clave para la adopción real y eficiente del Espacio Europeo de Datos de Salud.
La Comunitat avanza en la migración de los datos sanitarios para el desarrollo de una Historia Clínica Electrónica (HCE) única e interoperable. Además, lidera a nivel internacional el nodo central del proyecto EUCAIM (European Cancer Imaging Initiative), la gran infraestructura europea de imagen médica orientada a la investigación oncológica. Junto a la creación de la Oficina Autonómica para la Aplicación de la Inteligencia Artificial en la Salud, cuyo objetivo es explotar las capacidades de la IA en el uso secundario de los datos posiciona a esta autonomía a la vanguardia de la innovación en salud.
Este organismo autonómico es fundamental para asegurar que el despliegue de la IA se realice bajo rigurosos criterios de ética, equidad, seguridad de la información y, sobre todo, de máxima utilidad para el facultativo y el paciente. Asimismo, “puede tener un papel clave para armonizar la regulación de inteligencia artificial en el Espacio Europeo de Datos de Salud”, explica el subdirector de VRAIN de la UPV, José María Sempere.
Y en este sentido, añade que “la verdadera revolución del Espacio Europeo de Datos de Salud radica en nuestra capacidad para transformar el dato bruto en conocimiento clínico accionable mediante la integración de sistemas de inteligencia artificial y monitorización en tiempo real”.

