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València, 5 de febrero de 2026. El director del Instituto Universitario Valenciano de Investigación en Inteligencia Artificial (VRAIN) de la Universitat Politècnica de València (UPV), Vicent Botti, ha destacado la necesidad de encontrar un equilibrio entre la amenazas y mal uso, no solo de la inteligencia artificial, sino de cualquier tecnología, y los grandes beneficios sociales que la IA está aportando y aportará para seguir apostando por la investigación y el desarrollo en este campo.
Botti ha participado en la primera sesión del ciclo de conferencias que VRAIN de la UPV está llevando a cabo junto a la Ciutat de les Arts i les Ciències cuyo objetivo es divulgar la inteligencia artificial entre la ciudadanía y que se desarrollará a lo largo de 2026 con diferentes temáticas e investigadores de VRAIN de la UPV.
En este sentido, ha explicado la necesidad de regular la IA y su mal uso con métodos y técnicas para evaluar las aplicaciones de IA y garantizar que son responsables. Esto es una IA de confianza, basada en valores éticos y sociales de acuerdo a la Carta de los Derechos Fundamentales, con un enfoque centrado en el ser humano. Explicable, para que quede claro dónde radica la responsabilidad cuando el sistema comete errores y debe rendir cuentas. Transparente en la toma de decisiones a la hora de explicar sus acciones a los seres humanos. Y que ponga estos valores en el centro de los sistemas.
Bajo el título “¿Qué es la inteligencia artificial? Retos y amenazas de la IA”, otro de los retos abordados en esta conferencia es cómo, con la IA, se debe repensar el significado del trabajo ya que “en general la IA no va a reemplazar a las personas pero las personas con conocimiento en IA probablemente desplacen a las que no lo tengan”, ha explicado Vicent Botti.
Junto a ello, el director de VRAIN de la UPV hizo hincapié en la necesidad de que la IA evite sesgos para promover valores fundamentales de igualdad, diversidad y ausencia de discriminación, como consecuencia de la aplicación de la tecnología.
Y destacó la importancia de la protección de datos y la propiedad intelectual que deben sopesarse en relación a la necesidad de utilizar datos para fomentar la innovación. Además de la ciberseguridad, ya que a medida que avanzan los sistemas de IA se requiere un papel más fuerte de la protección.
A lo largo de su intervención, Botti ha desgranado la evolución de los momentos históricos de la inteligencia artificial y sus diferentes etapas. La prehistoria de la IA desde 1943 hasta 1956. El entusiasmo precoz y la gran expectación de la IA desde 1952 hasta 1969. La etapa de una dosis de realidad de 1966 a 1973 y los sistemas expertos de 1969 a 1986.
Además de destacar el retorno de las redes neuronales, desde 1986 hasta la actualidad, el razonamiento probabilístico desde 1987 hasta la actualidad, el big data, también desde 2001 hasta la actualidad y los grandes modelos de lenguaje, desde 2022 hasta la actualidad. Y uno de los hechos más significativos de la actualidad cuando en noviembre de 2022 Microsoft/OpenAI libera ChatGPT y da lugar a una revolución en el campo del procesamiento del lenguaje natural y la IA, ya que en dos meses 100 millones de usuarios se suscribieron, la implantación más importante en la historia de internet de una aplicación. Y con ello se dio lugar a expectativas desmesuradas, peligros, temores e ilusiones.
La próxima conferencia en la CAC será el 3 de marzo donde el Catedrático del Departamento de Sistemas y Computación (DSIC) de la UPV e investigador de VRAIN, Cèsar Ferri pronunciará la charla “La IA generativa y los modelos de lenguaje (GPT, Gemini, Llama..)”.


