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València, 4 de febrero de 2026.- Con motivo del Día Internacional de la niña y la mujer en la ciencia que se celebrará el próximo 11 de febrero, VRAIN de la Universitat Politècnica de València desarrolla un grupo de entrevistas sobre las mujeres que representan la innovación y desarrollo en inteligencia artificial en este instituto de investigación para dar visibilidad a su trabajo.
Laura Sebastiá es profesora titular de la Universitat Politècnica de València, donde obtuvo el doctorado en 2003. Sus principales líneas de investigación son la planificación clásica y temporal automática, el aprendizaje de modelos y comportamientos en el contexto de la planificación automática y los sistemas de recomendación. A lo largo de su carrera profesional ha participado en más de 20 proyectos de investigación y contratos con empresas, liderando varios de ellos, y ha publicado más de 60 trabajos en revistas y congresos especializados. En 2013 recibió el premio a Artículo Influyente en la conferencia ICAPS por su trabajo sobre landmarks en planificación automática. Además, es profesora en diversas titulaciones de la UPV, impartiendo fundamentalmente asignaturas de inteligencia artificial y programación.
¿Qué trabajo desarrollas en VRAIN?
Soy investigadora en temas de planificación automática, aprendizaje de modelos de planificación y modelos de comportamiento de agentes, así como de sistemas de recomendación. Dirijo varias tesis doctorales relacionadas con estos temas y también colaboro en algunos contratos con empresas.
¿Cuál fue el motivo o referente que te motivó a elegir una carrera STEM?
Desde muy pequeña me interesó la programación, hice varios cursos en el colegio y en academias, me atraía la resolución de problemas y el pensamiento lógico. Me gustaban las matemáticas y entender cómo funcionaban las cosas, y la informática me permitió unir ese interés con la posibilidad de crear soluciones útiles. No hubo un único referente, sino una combinación de curiosidad personal y buenos docentes que despertaron mi interés.
¿Por qué crees que todavía no hay un alto porcentaje de mujeres en ingenierías como la ingeniería informática?
Los estereotipos de género que aparecen desde edades muy tempranas influyen mucho. Además, creo que la visión que se tiene en la sociedad en general de estas ingenierías es bastante parcial y con un sesgo claro. Todo esto no ayuda a que las niñas se interesen por estas salidas profesionales.
¿Faltan referentes femeninos en el mundo de la IA o no se visibilizan?
Más que faltar, diría que muchas veces no se visibilizan lo suficiente. Hay muchas mujeres haciendo investigación y desarrollo de alto nivel en IA, pero su trabajo no siempre tiene la misma proyección mediática, lo que dificulta que las jóvenes puedan verse reflejadas.
¿Qué retos has tenido que afrontar a lo largo de tu carrera por ser mujer?
Afortunadamente, en mi experiencia personal no he percibido una discriminación significativa en mi entorno laboral. Soy consciente de que mi caso no representa la realidad mayoritaria y que muchas mujeres sí han tenido que enfrentarse a barreras adicionales. Precisamente por ello, considero fundamental seguir trabajando para que situaciones como la mía dejen de ser una excepción y se conviertan en la norma.
¿Qué cosas han cambiado desde que iniciaste tu carrera profesional hasta este momento para las mujeres en el campo de la informática y la IA?
Ha habido avances claros: hoy existe más conciencia sobre la brecha de género, más iniciativas para fomentar vocaciones STEM y más mujeres en puestos visibles. Aun así, queda camino por recorrer, especialmente en liderazgo y toma de decisiones.
¿Apostarías de nuevo por este campo STEM?
Sin ninguna duda, sí. Es un campo apasionante, en constante evolución, con un enorme impacto social y muchas oportunidades para aprender y contribuir. Volvería a elegir la informática y la IA sin pensarlo.
¿Qué consejos o qué les intentas trasladar a tus hijas para que no tengan sesgos a la hora de elegir su profesión o cómo les animas a seguir tus pasos?
En mi caso, no tengo hijas, tengo un hijo. Pero independientemente del género, animaría a todos los jóvenes a que eligieran aquello que les motivara, sin ponerse límites por estereotipos de género. Les animaría a explorar, a confiar en sus capacidades y a no descartar ninguna opción por el simple hecho de “no ser para chicas” (o “no ser para chicos”). Lo importante es que se sientan libres para decidir su propio camino.


